El Fuhrer, era loco de verdad, inteligente, introvertido, sádico, artista, cantante, cómo todos los que estudiaban química, oriundo de Valparaíso y del cerro los placeres.
Una de tantas locuras que recuerdo, fue un día que llegó en la noche con una bolsa de pan. Nunca lo vimos comprar pan, porque nunca tenía plata, pero ese día llegó con pan y nos regaló a todos. Felices a las 12 de la noche a comer pan y a la primera mascada lo encontramos asumagado y con hongos. Le preguntamos donde lo compró y nos dijo que lo había rescatado de un tarro de basura que estaba en la calle. (V.Leiva)
Una vez despidiendo el 18 septiembre en las ramadas del estadio regional, con un grupo de hogareños, tomandonos los ultimos vasitos de chicha, tipo 01:AM aparece Loyola y de su veston saca una botella, la abre y nos hecha un poquito de ese trago a cada uno de nuestros vasos y lo bebimos al seco. Al otro dia amaneci durmiendo en el suelo solo sobre un colchón al centro del dormitorio con un tremendo dolor de cabeza. Luego de muchas horas de tratar de recuperarme, al llegar al primer piso, me encuentro con el Vilo y me pregunta: “Compare Tello, que le pasó anoche??. Poco recuerdo aun (U.Tello)
Ese 18, Yo era Mechón y en uno de los stand de las fondas, era de una familia de un estudiante de mecánica. Yo recuerdo que me encontré con el compare Einer y otros hogareños, ademas de otros estudiantes de la UA y nos pusimos a tomar cerveza en ese stand. Cuando eran tipo 4 de la mañana el grupo era de unas 9 o 10 personas y llega un tipo que iba más volado con un grupo de curaditos y empieza a contar de 1 por 1 y luego nos ofrece pelear, diciendo estamos justo 2x1. Los cagamos de la risa por la personalidad del Flaite.
Con respecto a perderse, en un instante se nos perdió el Einer y no lo encontramos más. Después nos contó que se equivoco de Stand y como no nos encontró se fue para el hogar, pero como estaba tan curado, una señora a las 11 de la mañana lo despertó, porque estaba durmiendo en una banca a la entrada de su casa en la población la favorecedora (V.Leiva)
miércoles, 26 de febrero de 2020
lunes, 24 de febrero de 2020
Personajes Excéntricos del Hogar
Entre la fauna proveniente de todo Chile, llegaron también
algunos personajes un tanto extraños, inclasificables, algunos generaron
historias que se convirtieron en mitos.
Recuerdo al Halley, aquel muchacho
telemaníaco del cual Sotelo me habló, yo no lo creía hasta que lo pillé varias
veces solo en la sala de la tele a veces muy temprano en la mañana y otras de
madrugada, los canales ya habían cerrado la transmisión y este compare estaba
iluminando su cuaderno con la luz que emitía la estática de la tele, sin
prender la luz de la habitación y así estaba estudiando…según Sotelo, le habían
puesto Halley por que aparecía una vez cada 76 años por la sala de estudios.
El Führer Ignacio
Loyola
A este Compare lo conocí un poco mejor, ya que un tiempo
compartimos en los departamentos.
Tenía una imagen de Hitler en la parte
interior de la puerta del casillero y a veces se dejaba el bigote característico.
Lo conocí a través de mi Compare Tello, quien fue yunta del Führer un tiempo y
tenía con él una especie de relación de cariño y odio, ya que el Ignacio era
impredecible y dejaba la cagada en cualquier parte y le daba lo mismo. Por otro
lado, se portaba bien conmigo, pero daba la impresión de esas personas que algo
ocultan.
No sé si fue el mismo Ulises, pero alguien me contó una
historia increíble del Ignacio, se supone que este compare era un choro del
puerto de Valparaíso y habría hecho una apuesta de honor, parece que por quedarse
con una mina, con otro choro del puerto.
La apuesta habría consistido
en que el Ignacio debía dar la PAA e ingresar y aprobar el primer año de
universidad y así ganaba.
Esta tarde voy a
matar a Pinochet.
Como existía siempre solidaridad en el Hogar, el Ignacio que
no tenía un pelo de tonto, aprovechó la ayuda para estudiar y le empezó a ir
bien, tanto, que en un momento le informaron que sus notas le daban como para
postular a la beca Presidente de la República. Así que lo convencimos de que se
la jugara. Un día entró muy alegre al departamento y no contó al Ulises y a mí que se había
ganado la beca y debía presentarse la tarde de un jueves vestido formalmente a
recibir su premio en cierta ceremonia que se iba a desarrollar en un regimiento…
Llegó el día y encontramos al Führer sentado en su cama pensando.
Nos miró y nos dijo a secas, en tono muy serio, “esta tarde voy a matar a
Pinochet”.
Nos comentó que le habían informado que el general en persona
venía a Antofagasta a entregar la beca, así que había decidido matarlo cuando
lo tuviera enfrente. Al principio nos reímos mucho y le preguntamos cómo
pretendía hacerlo y nos explicó que era súper fácil esconder un puñal en su
manga y en el momento preciso actuar. Yo seguí escuchándolo y Ulises salió de
la pieza y volvió al rato confirmando que efectivamente, venía Pinochet a
entregar la beca.
El Ignacio seguía como en una especie de trance, sin siquiera
sonreír en ningún momento. Lo ayudamos a arreglarse con un terno en tono crema que
alguien le consiguió y como lo habíamos visto mandarse unas cagadas un tanto
violentas sin ningún signo de arrepentimiento, empezamos a ponernos nerviosos
con el Ulises y de a poco intentamos convencerlo de que no se fuera a mandar
algún numerito, ya que en ese momento nosotros éramos sus amigos más cercanos,
después quedaría la cagada en el Hogar, nos investigarían a todos, en fin.
“No sé qué va a pasar hoy compare, a lo mejor me hago famoso
para siempre, no les aseguro nada”
Fue lo último que dijo con el semblante sombrío, mientras
salía y cerró de un portazo.
Esa tarde fue una de las más largas que pasamos en
el departamento del segundo piso en total silencio. Estábamos más nerviosos que
testigo falso, pero lo disimulábamos bien.
Alrededor de las siete de la tarde abrió la puerta el Führer
y entró contento, con un documento en la mano y la corbata suelta. Y aliviados,
haciendo el típico alarde de frialdad todavía cagados de miedo, le preguntamos con cierto tono de burla por
qué no había matado a Pinochet. Sin mirarnos, ya que estaba frente a su
casillero abierto, nos dijo:
-"Lo voy a matar igual, no quise cargarles la vida
compares, me dieron lástima pobres hueones"-
Y lanzó una de sus típicas
carcajadas burlonas. Nosotros no pudimos reírnos.
Y aparentemente, Ignacio Loyola aprobó con honores el primer
año de ingeniería y nunca más supimos de él.
martes, 18 de febrero de 2020
Los Juegos Interhogares
Periódicamente se realizaron juegos inter-hogares, a partir
de alianzas que se establecían entre el Matías Rojas con los hogares de mujeres,
en Antofagasta recuerdo tres hogares femeninos, el de la Coviefi, el Díaz Gana
y el Angamos, todos tienen nombres oficiales, pero nadie los usaba y existen hasta hoy. El hogar femenino detrás
del supermercado parece que era de la
Norte y le llamaban el Cany o algo así, mi Compare Vilo se debe acordar mejor,
parece que tenía buena llegada por allí.
También había un hogar de mujeres para hijas
de trabajadores de Codelco, pero no recuerdo si participaban en estas
competencias.
En estos torneos se producían anécdotas por montones,
recuerdo una vez que el Compare Chanco se había comprado un buzo deportivo
nuevecito (en esa época los buzos deportivos estaban de moda y andar con
pantalones de buzo Adidas era top) y se fue a parar en la entrada de la enorme sala
de estudios de la norte a mirar a las minas de la alianza Mantangaró que algo
estaban ensayando, había puras mujeres, estaba lleno.
Se apoyó en el marco de la puerta con una postura súper
matadora y allí se quedó por algunos segundos mirando a todas las minas, que
también lo miraron devuelta. Yo presencié
esta escena desde la escalera que daba al primer piso. Allí estaba el Chanco
matando con su buzo nuevo y su actitud
de James Bond y las cabras observándolo, no había nadie más. Era como una
escena en cámara lenta y de repente, desde la escalera de los departamentos
sale como un relámpago mi Compare Sotelo y con movimientos que parecían de un
gato que estaba cazando, se aproximó sigilosamente por detrás al Compare Chanco
y le bajo los pantalones hasta el suelo…
Sotelo por supuesto intentó
arrancar de inmediato en cuatro patas, ya que quedó en el suelo cuando
le bajó los pantalones al Chanco y como estaba recién encerado, empezó a
resbalarse, a patinar y a caerse sin poder arrancar…seguramente el Chanco lo
iba a matar después de esa broma…
Y lo más gracioso y sorprendente de todo, es que el Chanco
no reaccionó!!
Se quedó allí con los pantalones abajo mirando a todas las
minas! Después de un buen rato, con toda calma se agachó, se subió los pantalones
y se fue por la escalera de los departamentos caminando como si nada hubiera
pasado. No pude captar mucho de la reacción de las minas, porque yo mismo
estaba muerto de la risa, me llegaban a correr las lágrimas y no vi bien qué
hicieron las mujeres, pero parece que nada. Nunca me enteré si eso fue preparado
o espontáneo, pero me reí tanto que nunca se me ha olvidado.
sábado, 15 de febrero de 2020
Sobre la importancia de la ciudad de Chañaral
Recuerdo una conversación juvenil sobre la importancia de las ciudades, esto en el tercer piso, participando el
Virus en una elocuente defensa respecto a Chañaral. La respuesta vino de Media Hora, señalando “Chañaral tiene una importantísima relevancia para la salud humana, sirve para bajarse del bus y echar la corta o la larga, según necesidad del momento”
(Ulises Tello)
Virus en una elocuente defensa respecto a Chañaral. La respuesta vino de Media Hora, señalando “Chañaral tiene una importantísima relevancia para la salud humana, sirve para bajarse del bus y echar la corta o la larga, según necesidad del momento”
(Ulises Tello)
El Craken y Los Vilos
Hablando de viejitas, una vez salimos de carrete al centro. Recuerdo que eran los compañeros de mi pieza. Siempre pobres y juntando unos pocos pesitos, para un simple copete en el Craker (topless donde dejaron en pelota a Omar Angel en medio del escenario cuando una chiquilla de poca ropa lo sacó a bailar y el niño estaba cacho paraguas) , ubicado en Prat con Matta.
Con un copete para 5 0 6, se nos ocurre brindar por nuestros pueblos de origen y Caretorta (Jorge Gajardo) lo hacía por Peñaflor, el Fiurer (Ignacio Loyola Toño) por Valparaíso, el Flaco Castillo por Llay Llay y no se quien más pero eramos 5 o 6. Cuando me toca a mí brindar por Los Vilos, se siente una voz por atrás que dice ! Los Vilos!. Era un Vileño, buzo de profesión y que estaba con otro compañero. En fin para acortar el cuento, los pusieron una ponchera y chupamos gratis. Luego cruzamos al frente y estaba el Lucerna, que era un local de vejastoras entre 50 y 60 años, todas curadas a puro vino vigoteado y nos invitaron a seguir chupando. En un descuido, vimos al Fiurer,, abrazado y besándose con una y declarandole su amor.
Con un copete para 5 0 6, se nos ocurre brindar por nuestros pueblos de origen y Caretorta (Jorge Gajardo) lo hacía por Peñaflor, el Fiurer (Ignacio Loyola Toño) por Valparaíso, el Flaco Castillo por Llay Llay y no se quien más pero eramos 5 o 6. Cuando me toca a mí brindar por Los Vilos, se siente una voz por atrás que dice ! Los Vilos!. Era un Vileño, buzo de profesión y que estaba con otro compañero. En fin para acortar el cuento, los pusieron una ponchera y chupamos gratis. Luego cruzamos al frente y estaba el Lucerna, que era un local de vejastoras entre 50 y 60 años, todas curadas a puro vino vigoteado y nos invitaron a seguir chupando. En un descuido, vimos al Fiurer,, abrazado y besándose con una y declarandole su amor.
Ulises y la Metralleta
...una vez que después de pasarla muy bien en una Peña Folklorica, regresábamos al Hogar Universitario, tipo 02:00 AM, veníamos Vergara, Zusarte y varios otros, especialmente me recuerdo de uno que no era hogareño, me parece que de apellido Guaman. Al ir subiendo por calle Coquimbo, vimos una Cuca de Carabineros sin ocupantes. Se me ocurre a mi, simular que tomaba una metralleta y vaciaba varias descargas de balas sobre ese odiado vehículo, saliendo además de mi boca muy fuerte el ratatatata y palabras ajenas a mi habitual lenguaje, como mueran pacos conchadedumadres y otros calificativos de sonidos muy extraños. Sorpresivamente, nos vimos rodeados de pacos y con gritos y ordenes de al suelo mierda, que se creen los huevones faltándole el respeto
a la Autoridad. Nos tuvieron varios minutos en el suelo, nos registraron enteros, tuvimos que mostrar todo lo que llevabamos y vaciar los bolsos y dar explicaciones. Vergara decía que yo había tomado mucho vino navegado y que eso me hacia muy mal y que anteriormente, ya habia causado peores problemas. Después del alboroto vino la calma, Vergara con buenos argumentos, negoció una salida, lo mas dificil de todo fue encontrar una buena explicacion, para todos los objetos, joyas, relojes, billeteras y efectivo encontrados en el bolso de Guaman. La explicación en realidad fue sencilla, pero al menos yo todavia no me la creo, se dijo que Guaman estaba custodiando todos esos objetos y que eran de todos los compañeros 🤔. Para mi que Guaman había hecho de las suyas en la Peña y tuvimos suerte de que el Teniente era un hombre muy ponderado y hasta culto, incluso me recomendó leer la obra de Ortega y Gasset “La rebelion de las Masas”
a la Autoridad. Nos tuvieron varios minutos en el suelo, nos registraron enteros, tuvimos que mostrar todo lo que llevabamos y vaciar los bolsos y dar explicaciones. Vergara decía que yo había tomado mucho vino navegado y que eso me hacia muy mal y que anteriormente, ya habia causado peores problemas. Después del alboroto vino la calma, Vergara con buenos argumentos, negoció una salida, lo mas dificil de todo fue encontrar una buena explicacion, para todos los objetos, joyas, relojes, billeteras y efectivo encontrados en el bolso de Guaman. La explicación en realidad fue sencilla, pero al menos yo todavia no me la creo, se dijo que Guaman estaba custodiando todos esos objetos y que eran de todos los compañeros 🤔. Para mi que Guaman había hecho de las suyas en la Peña y tuvimos suerte de que el Teniente era un hombre muy ponderado y hasta culto, incluso me recomendó leer la obra de Ortega y Gasset “La rebelion de las Masas”
lunes, 10 de febrero de 2020
Aporte de Luis Olivares
Transcurre el comienzo del semestre del año 1983, estudiante mechon de Ingenieria de Ejecucion en Mecanica, y la misma Asistente Social, Gladys Garcia, me informa que me adjudique un cupo en el Hogar Universitario (albergue) Matias Rojas y pese a ser "mechon", me asignan a los departamentos del 3ro piso, al frente de la sala de TV.
Los dptos del 3ro piso, estaban reservados exclusivamente para los mas antiguos, asi que la pregunta tipica ¿que hace un mechon en el tercer piso?, mis compañeros, eran estudiantes viejos de la U. De Chile, estudiantes de pedagogia, que por alguna razon, ya llevaban como 7 años en la U, los pillo el cambio de nombre de la Universidad y venian de ser beneficiarios del albergue denominado "las cabañas", de la U de Chile, de la sede sur, actual campus coloso. Mis primeros compañeros de habitacion, el Negro Kuto Herrera de pedagogia en matematica y fisica (QEPD), al lado, el "Faquir (Rojas)", tambien de matematica y fisica y el "Viejo Roa", de pedagogia en Quimica.
Otros viejos de pedagogia del los otros departamentos del 3ro piso que recuerdo, estaban el "Cegaton Astudillo", el Pajaro Samit, el "musico Adaro", el "Pato Lukas", etc. bueno seria recordar los nombres y apellidos y de los demas antiguos que se me quedan en el tintero, ya que sobresale el sobrenombre.
Perdi el contacto de cada uno de ellos y tampoco estan incorporados en este grupo de whatsapp. Con posterioridad, tambien tuve de compañeros de dormitorio al Patricio Valdivia, "Guber", mechon de electricidad que no termino, al "Feo Cool", al "guaton Riquelme", el Murcielago Renzo Sabella, al Gatito Alexis, quimico, a mi compare Vilo Leiva y mas de alguno se me olvida.
Luego del cierre del Matias Rojas, me toco compartir habitacion alla en el nuevo hojar, con el huaso, Cristian Mena (QEPD), el Cabezon Marcos Guerrero, el Chico, Antonio Herrera y otros viejos que ya no recuerdo.
Una de las anecdotas tragicomicas que recuerdo, mi litera era la de abajo y Riquelme con el Feo Cool, llegaron muy curados, el guaton duerme en la litera de arriba, habia transcurrido una o dos horas, de la combulsionada y bulliciosa escena de subir a su litera al guaton Riquelme, que despierto y veo pasar delante de mis somnolientos ojos, un cuerpo inerte, en caida libre, que en una fraccion de segundo, finaliza violentamente su acelerada caida, influenciada por la fuerza de gravedad, al impactar, sin defensa alguna, contra el piso de cemento.
El tremendo estruendo nos despierta de forma instantanea a todos, una escena escalofriante nos estremece a todos, el cuerpo sin movimiento alguno (completamente aturdido) yace boca abajo, un charco de sangre se expande por el piso alrededor de su cabeza, "este hueon se mato...", fue lo primero que cruzo por nuestras mentes, mientras brindabamos los primeros auxilios, con el cuerpo a la rastra entre los tres compañeros despiertos, lo llevamos hasta el baño a lavar su herida, mientras nos habiamos percatado que seguia con vida.
Si la cabeza del guaton Riquelme era grande, el hematoma que se le levanto en la frente, fue descomunal, facilmente estuvo como un mes con la cara negra, tratando de expulsar el coagulo de sangre que le cubrio todo el rostro. Ese viejo no se mato, porque algo mas tenia que hacer en esta vida. No he vuelto a saber de este parcito, Riquelme y Feo Cool.
Afectivamente, Luis "Mincha" Olivares, titulado de la carrera de Ingenieria Civil en Mecanica, con un post grado de Magister en Ciencias de la Ingenieria, estoy Felizmente casado con Roxana que es mi socia, con dos hijos en el matrimonio, Abraham y Ara-Sofia y Valentina por fuera. Actualmente trabajo de forma independiente en mi propia empresa de Ingenieria, Ingenierias Sermincho SpA y vivo en la Ciudad de Calama.
Transcurre el comienzo del semestre del año 1983, estudiante mechon de Ingenieria de Ejecucion en Mecanica, y la misma Asistente Social, Gladys Garcia, me informa que me adjudique un cupo en el Hogar Universitario (albergue) Matias Rojas y pese a ser "mechon", me asignan a los departamentos del 3ro piso, al frente de la sala de TV.
Los dptos del 3ro piso, estaban reservados exclusivamente para los mas antiguos, asi que la pregunta tipica ¿que hace un mechon en el tercer piso?, mis compañeros, eran estudiantes viejos de la U. De Chile, estudiantes de pedagogia, que por alguna razon, ya llevaban como 7 años en la U, los pillo el cambio de nombre de la Universidad y venian de ser beneficiarios del albergue denominado "las cabañas", de la U de Chile, de la sede sur, actual campus coloso. Mis primeros compañeros de habitacion, el Negro Kuto Herrera de pedagogia en matematica y fisica (QEPD), al lado, el "Faquir (Rojas)", tambien de matematica y fisica y el "Viejo Roa", de pedagogia en Quimica.
Otros viejos de pedagogia del los otros departamentos del 3ro piso que recuerdo, estaban el "Cegaton Astudillo", el Pajaro Samit, el "musico Adaro", el "Pato Lukas", etc. bueno seria recordar los nombres y apellidos y de los demas antiguos que se me quedan en el tintero, ya que sobresale el sobrenombre.
Perdi el contacto de cada uno de ellos y tampoco estan incorporados en este grupo de whatsapp. Con posterioridad, tambien tuve de compañeros de dormitorio al Patricio Valdivia, "Guber", mechon de electricidad que no termino, al "Feo Cool", al "guaton Riquelme", el Murcielago Renzo Sabella, al Gatito Alexis, quimico, a mi compare Vilo Leiva y mas de alguno se me olvida.
Luego del cierre del Matias Rojas, me toco compartir habitacion alla en el nuevo hojar, con el huaso, Cristian Mena (QEPD), el Cabezon Marcos Guerrero, el Chico, Antonio Herrera y otros viejos que ya no recuerdo.
Una de las anecdotas tragicomicas que recuerdo, mi litera era la de abajo y Riquelme con el Feo Cool, llegaron muy curados, el guaton duerme en la litera de arriba, habia transcurrido una o dos horas, de la combulsionada y bulliciosa escena de subir a su litera al guaton Riquelme, que despierto y veo pasar delante de mis somnolientos ojos, un cuerpo inerte, en caida libre, que en una fraccion de segundo, finaliza violentamente su acelerada caida, influenciada por la fuerza de gravedad, al impactar, sin defensa alguna, contra el piso de cemento.
El tremendo estruendo nos despierta de forma instantanea a todos, una escena escalofriante nos estremece a todos, el cuerpo sin movimiento alguno (completamente aturdido) yace boca abajo, un charco de sangre se expande por el piso alrededor de su cabeza, "este hueon se mato...", fue lo primero que cruzo por nuestras mentes, mientras brindabamos los primeros auxilios, con el cuerpo a la rastra entre los tres compañeros despiertos, lo llevamos hasta el baño a lavar su herida, mientras nos habiamos percatado que seguia con vida.
Si la cabeza del guaton Riquelme era grande, el hematoma que se le levanto en la frente, fue descomunal, facilmente estuvo como un mes con la cara negra, tratando de expulsar el coagulo de sangre que le cubrio todo el rostro. Ese viejo no se mato, porque algo mas tenia que hacer en esta vida. No he vuelto a saber de este parcito, Riquelme y Feo Cool.
Afectivamente, Luis "Mincha" Olivares, titulado de la carrera de Ingenieria Civil en Mecanica, con un post grado de Magister en Ciencias de la Ingenieria, estoy Felizmente casado con Roxana que es mi socia, con dos hijos en el matrimonio, Abraham y Ara-Sofia y Valentina por fuera. Actualmente trabajo de forma independiente en mi propia empresa de Ingenieria, Ingenierias Sermincho SpA y vivo en la Ciudad de Calama.
Aporte de Víctor Leiva:
Las historias que compartiré son sólo anécdotas, tallas o sucesos, que no son hirientes, pero graciosas.
No hay intenciones de herir a nadie, solo recordar.
Omar Angel.
Recuerdo mis primeros días en el Hogar y todos los mechones de ingeniería, estudiando para matemáticas, cuando de repente aparece un Moreno autóctono, con 5 libros para estudiar, aporte de matemática, traía libros de química, dibujo técnico y electricidad. Mi primera impresión al verlo, dije este debe ser mateo y hay que arrimarse a él para estudiar. Bueno después de un par de meses, conocimos la esencia humilde de Etecito, nuestro amigo Omar Angel Aramayo
Mi primera semana en el Hogar.
Luego de 2 semanas en la Universidad, me llama la Srta Gladys García y me comunica que estaba seleccionado para el hogar.
Tomé mi maleta desde una casa de una familia amiga, ubicada en calle Talca de la población Favorecedora y caminé al Matías Rojas, me recibe Piolin (no me acuerdo el nombre, pero era hermano del bibliotecario más paleteada y gentíl de la ex U Técnica). Me da las indicaciones y me envía a la habitación de 8 personas del 2do piso (dpto). En ese entonces, habían 3 compañeros antiguos (el músico de Graneros Juan Rojas, el Mecánico Cara de Torta Jorge Gajardo, el Socotroco Gabriel Becerra y los nuevos Guatón Olguin Quico Raúl Marín, Flaco Castillo y el Fürier Ignacio Loyola.
La primera pregunta de los antiguo era saber nuestro pueblo de origen y recuerdo que yo les dije de Los Vilos y el Cara de Torta, me dice un Vilo, Yo le respondo Vileño, pero al parecer sonó divertido y desde ese momento fui bautizado como el Vilo, apelativo que muchos me conocen
Me titulé de Ingeniero civil Mecánico y he realizado diplomado en gestión del mantenimiento en la UFSM y gestión y planificación estratégica en la UC. Desde que egresé el año 89, he estado relacionado con el mantenimiento y montaje industrial.
Estoy casado hace 27 años por todas las leyes y este 13 de febrero cumplo 30 años de convivencia con mi esposa Gladys, tengo 2 hijos, Cristóbal que este 15 de febrero cumple 30 y Fabián de 24.
También les comento que con Luis Mincha Olivares, somos compadre 2 veces, él de Cristóbal y Yo de Ara Sofía.
Un abrazo
Las historias que compartiré son sólo anécdotas, tallas o sucesos, que no son hirientes, pero graciosas.
No hay intenciones de herir a nadie, solo recordar.
Omar Angel.
Recuerdo mis primeros días en el Hogar y todos los mechones de ingeniería, estudiando para matemáticas, cuando de repente aparece un Moreno autóctono, con 5 libros para estudiar, aporte de matemática, traía libros de química, dibujo técnico y electricidad. Mi primera impresión al verlo, dije este debe ser mateo y hay que arrimarse a él para estudiar. Bueno después de un par de meses, conocimos la esencia humilde de Etecito, nuestro amigo Omar Angel Aramayo
Mi primera semana en el Hogar.
Luego de 2 semanas en la Universidad, me llama la Srta Gladys García y me comunica que estaba seleccionado para el hogar.
Tomé mi maleta desde una casa de una familia amiga, ubicada en calle Talca de la población Favorecedora y caminé al Matías Rojas, me recibe Piolin (no me acuerdo el nombre, pero era hermano del bibliotecario más paleteada y gentíl de la ex U Técnica). Me da las indicaciones y me envía a la habitación de 8 personas del 2do piso (dpto). En ese entonces, habían 3 compañeros antiguos (el músico de Graneros Juan Rojas, el Mecánico Cara de Torta Jorge Gajardo, el Socotroco Gabriel Becerra y los nuevos Guatón Olguin Quico Raúl Marín, Flaco Castillo y el Fürier Ignacio Loyola.
La primera pregunta de los antiguo era saber nuestro pueblo de origen y recuerdo que yo les dije de Los Vilos y el Cara de Torta, me dice un Vilo, Yo le respondo Vileño, pero al parecer sonó divertido y desde ese momento fui bautizado como el Vilo, apelativo que muchos me conocen
Me titulé de Ingeniero civil Mecánico y he realizado diplomado en gestión del mantenimiento en la UFSM y gestión y planificación estratégica en la UC. Desde que egresé el año 89, he estado relacionado con el mantenimiento y montaje industrial.
Estoy casado hace 27 años por todas las leyes y este 13 de febrero cumplo 30 años de convivencia con mi esposa Gladys, tengo 2 hijos, Cristóbal que este 15 de febrero cumple 30 y Fabián de 24.
También les comento que con Luis Mincha Olivares, somos compadre 2 veces, él de Cristóbal y Yo de Ara Sofía.
Un abrazo
domingo, 9 de febrero de 2020
Vivencias y Anécdotas
del Hogar Universitario Matías Rojas en
Antofagasta
1982 - 1987
1982 - 1987
Introducción
Durante gran parte de los años ochenta, existió en
Antofagasta el Hogar Universitario Matías Rojas. Llegó a albergar aproximadamente
210 alumnos en su máxima capacidad, en parte del edificio que había servido
como escuela para formación de profesores normalistas hasta 1974.
De los espacios destinados a dormitorios, cocina, lavandería
y salas de estudio de aquella Escuela Normal, cuya entrada estaba en el número
1522 de la calle Matías Rojas, se formó este internado, con estudiantes de la
Universidad del Norte y de la recién formada Universidad de Antofagasta (20/3/1981),
que fusionó los campus provinciales de la Universidad Técnica del Estado y la
Universidad de Chile.
Con el tiempo, algunas personas que vivieron allí fueron
tomando consciencia del valor de aquella experiencia, en términos de
fraternidad, camaradería, diversidad, apoyo mutuo, respeto, compañerismo,
excelencia académica, deporte, sana competencia y la incomparable alegría de
vivir de la juventud. Los recuerdos de esos años resultan tan gratos, que ha
motivado a intentar plasmarlos en un texto para que no se pierdan en el tiempo
y por cierto, poder complementarlo y enriquecerlo entre todos los hogareños con
quienes se tuvo el honor de compartir ese tiempo maravilloso al inicio de la
vida adulta, cuando ser universitario en Chile era un privilegio al cual muy
pocos podían acceder y que automáticamente
nos dejaba formando parte de una élite, en una época complicada para nuestro
país.
Primera Parte
El puerto principal de la segunda región era conocido a
principio de los ’80s como “Antofagasta Dormida”, debido al escaso desarrollo y
actividad económica de la ciudad. A pesar
de ello, estábamos rodeados de cierta prosperidad, ya que el Hogar
Universitario estaba ubicado en la parte centro-sur de la ciudad, que contaba
con el Parque Brasil a pocas cuadras y un incipiente Paseo del Mar, donde era entretenido pasear a
todas horas, trotar e incluso bañarse en sus pozas artificiales, que recibían
agua desde el mar. Estas pozas tenían arena en el fondo y un sistema de
evacuación del agua por unos orificios inferiores bajo una barrera de piedras que
separaba la poza del mar y que funcionaba como rompe-olas. El sistema era
simple pero ingenioso, aprovechaba la recogida de la ola para renovar
constantemente el agua. Con algunos amigos hogareños y compañeros de carrera, disfrutamos
de gratos momentos en esos lugares.
De cualquier forma, pienso que nadie soñaba, ni el más
optimista de los que apoyaban el modelo económico, que presenciaríamos en
primera persona una de las transformaciones más dramáticas que una región haya experimentado en
Latinoamérica , al punto que el ingreso per cápita de la segunda región de
Chile llegó a ser similar al del Reino Unido en 2012. Vi a varias personas
volverse millonarias en los años ’90, entre ellos gente común y corriente, sin
estudios superiores y conservo dos
amigos millonarios en dólares que partieron desde cero, hijos de obreros, una
es mujer, justamente una ex compañera de la universidad y contrario a todo lo
que podría pensarse, es una activa partidaria de la izquierda política.
Esa transformación
se produjo gracias al desarrollo de nuevas tecnologías que permitieron explotar
yacimientos mineros que antes no eran rentables y a la puesta en marcha de la
Minera Escondida, que benefició directamente a Antofagasta. Si bien se trata de
una prosperidad frágil, ya que no se han establecido industrias que permitan
aprovechar nuestro expertizaje minero para exportar tecnología, es innegable el
avance experimentado por la ciudad.
Los campus de la
recién estrenada Universidad de Antofagasta, formada por las ex sedes provinciales
de la Universidad Técnica del Estado y la Universidad de Chile, estaban aún más
al sur, sin duda el sector más atractivo
de la ciudad. En varias oportunidades, agotado por el sueño o aburrido de
alguna clase fome (la mayoría en los primeros años del plan común de ingeniería),
salté el muro de la facultad y me fui a dormir a la playa del Balneario
Municipal, a una cuadra de distancia, una pequeña formación artificial con
arena blanca. También frente a la sede sur descubrimos una piscina natural dispuesta
paralelamente al mar, formada entre las rocas y que tenía sectores con
profundidad suficiente como para tirarse piqueros y nadar algunos metros.
¿Alguien más habrá
tenido la oportunidad de estudiar en la universidad con una playa de arenas
blancas a una cuadra de distancia? En resumen, el entorno era muy grato,
considerando además el clima de puerto, cuyas temperaturas oscilaban entre 14 y
22 °C, con atardeceres gloriosos casi todos los días, gracias a las
espectaculares puestas de sol que era posible observar desde nuestra casa de
estudios. Busco en mi memoria si hay alguna otra sede universitaria en Chile
que ofreciera algo similar, me parece que no, con excepción de la sede Isla
Teja de la Universidad Austral que puede competir en belleza escénica, pero no
así en clima.
En el Chile de principio de los ‘80 ingresaban a las
universidades alrededor de cien mil estudiantes. Constituía todo un logro, orgullo
y un motivo de respeto ser estudiante universitario en ésa época. Hoy ingresan
alrededor de 1 millón doscientos mil al sistema de educación superior y casi
está resultando más difícil no lograr un cupo que hacerlo. En este sentido
también fuimos privilegiados, vivimos la época romántica de ser parte de una
élite de los mejores estudiantes del país. Recuerdo que mi carné de estudiante
universitario me abría montones de puertas, sólo por el hecho de serlo.
Confieso que más de alguna vez también abrí una puerta de verdad forcejeando
con el carné plastificado.
Ingreso al Hogar
Después de pasar dos semestres en pensiones, mi amigo,
compañero, compadre y gran adversario en ajedrez y en la pista de atletismo Alberto
Sotelo me habló del Hogar Universitario. Me habían echado de la primera pensión
en la calle Sucre después de una áspera discusión religiosa con los dueños de
casa, quienes deseaban convertirme al cristianismo evangélico. De allí me
recibió mi gran amigo y compañero Nelson
Molina (Posteriormente y por un breve tiempo Hogareño del segundo piso, Q.E.P.D.)que
vivía en la calle Serrano en casa de su
hermana, donde estuve unos meses y luego
de entrevistarme con la asistente Gladys García y aportar los documentos requeridos,
me ofrecieron un cupo en el Hogar. Se trataba en el fondo de una beca que
incluía alimentación y que debía ser mantenida con un rendimiento académico exigente.
La primera vez que ingresé al Hogar me asignaron al tercer
piso, donde según recuerdo, había una multitud de gente, antes de que se
hicieran las mejoras y los espacios libres se dividieran en módulos con cuatro
camarotes. Recuerdo que la sensación de pollo nuevo tratando de ubicarme duró
poco, ya a los pocos minutos tuve mi primer ataque de risa: pasó por mi lado un
tipo vestido bastante formal con unos lentes cuadrados grandes de marco negro y
un copete peinado hacia atrás…se parece a….a quién cresta se parece?
-Compare Clark Kent! – gritó alguien desde el fondo
llamándolo y no pude resistir la risa por lo acertado del sobrenombre y a duras
penas logré disimular.
Más tarde, los más antiguos del piso, que eran dos
payasos realmente muy graciosos, Cool Mc Cool y Riquelme, me tomaron de los
brazos y me fueron presentando a todos pero solamente con el sobrenombre,
riéndose a carcajadas en la cara de cada una de ellos:
“Mire Compare, este hueón que vive en esta pocilga insalubre
de camarote dice ser del área de la salud, pero fuma como chimenea y antes de
terminar la carrera se va a morir de cáncer. Le decimos Don Chuma y no sabemos
hasta ahora como cresta se llama, lo único que sabemos es que nunca come y
siempre está fumando ja já jaá” y se doblaban de la risa. Luego me llevaban
donde otro y así sucesivamente. Fue un verdadero show y la mejor forma de
conocerlos a todos, sin dejar de asombrarme por lo preciso de la mayoría de los
sobrenombres, eran verdaderos artistas. También me quedó claro que pronto me
bautizarían, no se salvaba nadie.
En términos de cifras, me parece que había 24 camarotes uno
dispuesto al lado del otro cerca de los ventanales que daban a la calle Antonio
Poupin y los casilleros correspondientes
quedaban apegados a la pared opuesta. La sala de estudios del piso, que
funcionaba como antesala al dormitorio, casi siempre estaba llena, por lo que
solía irme a estudiar a la gran sala del primer piso, que entiendo estaba
asignada a los alumnos de la Universidad del Norte, quienes ocupaban los
dormitorios ubicados por el lado de la calle Matías Rojas y no tenían salas de
estudio en los pisos superiores. No recuerdo si había servicio de desayuno en
ese tiempo, antes de que remodelaran e hicieran la sala de estudios azul con la
cocina.
Sala de televisión
La sala de televisión ubicada en los pasillos del tercer
piso frente a la pieza del Kuto estaba en general con poca gente, tenía un gran
sillón individual de cuero que era conocido como el sillón maldito, ya que era
muy cómodo y era más fácil dormir allí que pararse. Aparte, tenía otro sillón de
dos o tres cuerpos y varias sillas. Recuerdo un par de anécdotas:
La vez que la vi más llena fue cuando dieron una noche de
domingo la película Superman en TVN. Recuerdo que llegaron hasta los más
antiguos del hogar como el Einer, el Tecito con té, etc., y el ambiente no podía ser más jocoso entre la
espera del inicio de la película, molestando al Compare Clark Kent y el Guata
e’Quiltro, quien insultaba a gritos a quien se cruzara por la pantalla:
¡¡ Sale concha e’ tu manga!!! Le gritaba al que se atrevía a
cortarle la vista y el payaseo se volvía un total silencio y concentración
cuando terminaban los comerciales. Así, la película terminó y el Einer estaba
muy contento mirando y le gritaba a la pantalla a cada rato – ¡¡Ése es mi
Compare Superman!!, mientras felicitaba con palmotadas en el hombro al compare
Clark Kent.
Pronto algunos se empezaron a parar para irse, cuando en medio de
los créditos finales de la película, sale una vez más Superman volando, pero
llevaba esta vez una inmensa bandera norteamericana en la mano y saludaba a la
pantalla, entonces quedó la escoba, el Einer y todos los más antiguos empezaron
a insultar a Superman..
– ¡¡Conchetumare
Imperialista, Yanqui Culiao, Hijo e’ puta!! Y toda la alegría se esfumó en un
segundo, transformándose en un
interminable recital de maldiciones contra Superman en la tele y de reojo, contra el pobre Clark Kent, quien
pasó rápidamente de ser el regalón del momento, a recibir algunos empujones y a
posible víctima del enojo contra la forma en que terminó la película.
Afortunadamente
logró escabullirse rápido hacia el pasillo y salvó ileso. Superman había
sobrevivido la ira anti-imperialista.
Brasil – Italia
También la sala tuvo un lleno total para el partido del
mundial España ‘82 entre Italia y Brasil. Prácticamente todos estaban a favor
de Brasil y el único a favor de Italia era el murciélago Renzo Sabella. Siempre
me ha gustado el fútbol, pero a esa altura ya los brasileños me tenían aburrido
con su estilo de juego muy vistoso pero desequilibrado en defensa y andaba
atento a quien pudiese proponer algo distinto, así que yo estaba neutro. Italia
hizo el primer gol y el Renzo lo gritó a todo pulmón. Todos lo quedaron mirando
feo y cuando empató Brasil, le gritaron el gol en la cara. Luego Italia se puso
en ventaja de nuevo y pasó lo mismo, esta vez eso sí lo agarraron a chuchada
limpia al pobre Renzo, recibió algunos empujones y cachamales entre risas e
insultos. En ese momento tuve que ir a
la pieza, ya no recuerdo el motivo y desde allá se escuchó un feroz bramido
desde la sala de la tele, Brasil había empatado. Tuve que permanecer en la
pieza y al rato se siente una carrera por la sala de estudios y entra el Renzo medio desesperado, cerrando
la puerta con el cuerpo, igual que el gato Silvestre cuando pasaba por el patio
de los perros, todo desordenado, despeinado y con la camisa afuera, pero feliz y gritando ¡¡ganó Italia!!
La evidente falta de privacidad de vivir entre 48 personas en
una pieza prácticamente no se notaba, debido
al excelente ambiente de
camaradería que había por todas partes en el Hogar. El fin de semana no
faltaban las fiestas o peñas en alguno de los casinos de las sedes de la
universidad o en el terminal de buses, en el sindicato de pescadores o en la
compañía de bomberos al lado del cine Nacional, si es que la U estaba tomada.
La universidad permitía a todas las carreras, clubes y asociaciones internas
utilizar estos recintos para financiarse y había competencias por lograr la
mejor fiesta. De hecho, Marco Torrico, el primer DJ de Chile, salió de estas
fiestas y luego se instaló con su propia disco en el sector del Huáscar. Cada
cierto tiempo lo entrevistan por que tiene los equipos más avanzados y va
marcando la pauta al resto del país.
Ayudó mucho que en la década de los ochenta se produjo una explosión de
creatividad musical en el mundo, que por estos lados generó el Rock Latino, a
partir de la prohibición en Argentina de la música en inglés por la guerra de
las Malvinas.
La música que se produjo en los ochenta es de tal calidad, que
algunos investigadores llegan a afirmar que en esa década se produjo “toda la
música”, para explicar la mediocridad creativa en las décadas posteriores. Esto
se puede comprobar recorriendo el dial, hay todavía un montón de radios cuya
programación está basada en esta música y a las nuevas generaciones les gusta bastante, aunque les cuesta reconocerlo, lo que permite un punto de encuentro entre padres e hijos.
He conversado con
mucha gente que estudió en la misma época en Santiago y en otras ciudades, no
he encontrado ningún relato de algún ambiente parecido, al parecer lo más fome
en este sentido era estudiar en Santiago, según confesión del propio Capitán y del
Chirola, quienes se trasladaron a la USACH y después estaban medios arrepentidos de haber perdido el muy buen ambiente universitario antofagastino. El Care' Malo también corrobora lo mismo.
De hecho, nunca supe de alguna fiesta en la U.
del Norte y muchos de sus alumnos asistían a las fiestas nuestras.
Por cierto, que este gran ambiente nocturno de los fines de
semana hubiera sido imposible de disfrutar si se hubiesen respetado los
horarios de entrada en el Hogar, a las 00:00 en los días de semana, que se
extendía hasta la 1:00 los viernes y sábado.
La pendiente de la calle Poupin permitía que la reja de
protección de la última ventana del primer piso funcionara como una perfecta
escalera que permitía acceder a la misma ventana del segundo piso. Ésta era la
entrada alternativa más evidente y utilizada después del horario de cierre de
la puerta.
Confieso como buen noctámbulo (casi todos mis apodos han tenido que
ver con vampiros, con excepción del Ratón Ramírez, obra de una venganza del Sotelo y el apodo Mike Hammer
obra del Mandrake), que además había una entrada de emergencia muy complicada
por el lado del segundo piso de los dormitorios de la U.del Norte y la más
peluda de todas era por el portón trasero del hogar, que era muy difícil de
trepar y además debía coincidir con que estuviese abierta un puerta de acceso
interior.
Ambas las utilicé cuando la ventana del segundo estuvo
excepcionalmente cerrada.
Hay muchas anécdotas
de esa ventana, recuerdo cuando empezaron a tirar agua desde el tercer piso a
los que venían trepando y todos se lo tomaban con humor, hasta que subió el
Macana con su chaqueta de cuero negra nuevecita.
Yo presencié esa escena desde
una ventana en la esquina del dormitorio. El panfleto Vergara le dejó caer un
choquero grande lleno de agua, debe haber sido medio litro e impactó de lleno
en la cabeza.
Al momento de ver la espectacular imagen con el agua explotando sobre la cabeza del pobre Macana contra la luz del poste, todos corrimos a hacernos los lesos, ya que sabíamos
que habíamos quebrado un código al hacerle una broma a uno de los antiguos del Hogar y además sabíamos del mal
genio de este buen compañero. Vergara andaba como siempre en sus calzoncillos
blancos y se metió a su cama y con el Care ‘Paco y Ulises retomamos nuestros
puestos en la sala de estudios. Los momentos
que siguieron parecen sacados de una película tipo Porky’s:
Macana ingresó a
la sala de estudios con el rostro desencajado de rabia, empapado completo, dio
un tremendo portazo y nosotros empezamos con la correspondiente actuación:
- Compare que le
pasó?!!
- Cómo qué me pasó?! – empezó a gritar furioso- Quien fue,
no se hagan los hueones, ustedes tienen que saber! – Ernesto tú tienes que
saber!!
Yo le expliqué junto con el
Care’ paco que estábamos estudiando allí y que no nos habíamos movido.
Ulises
se refugiaba en su máscara de habitual tranquilidad e inocencia. Todas eran
actuaciones dignas de un Oscar. Pero el Macana no se calmaba. En eso abrió la
puerta del dormitorio el mismísimo panfleto Vergara preguntando qué
pasaba, con cara de extrañado y simulando que venía despertando.
Hizo los
mismos gestos de asombro, declaró que no tenía idea, expresó palabras de apoyo,
se devolvió tranquilamente a acostarse y nosotros nos quedamos con el Macana
convertido en un demonio, insistiendo en que no nos creía. Era imposible
reírse, al que se le hubiera salido la risa el Macana lo hubiera matado. Por
fin entró al dormitorio y nosotros sabíamos que no podíamos reírnos todavía porque
podía estar espiando detrás de la puerta. Luego pasó como una hora y habíamos
logrado aguantar la risa y no mencionar el asunto hasta estar seguros de que se
hubiera dormido, cuando salió de nuevo como una tromba desde el dormitorio
gritando
- ¡¡Es que no puede ser que no sepan!!
A esta altura ya no lo pescamos y se dio unas cuantas vueltas
por la sala de estudios y volvió a entrar al dormitorio. La broma se transformó
en un secreto por un buen tiempo y el panfleto Vergara durmió tranquilamente
esa noche, seguramente después de haberse reído hasta el cansancio.
Los Departamentos
Ya se me confunde en la memoria, pero debe haber sido en el
segundo semestre del ’83, cuando
volvimos de las vacaciones, nos informaron que estábamos ahora asignados a los
departamentos, me correspondió uno de 4
camarotes en el segundo piso, accediendo por la escalera contigua a la sala de
estudios de la U. del Norte, detrás de la portería. Allí conocí a grandes
amigos hasta el día de hoy, como Alejandro Mora, con quien me encontré después
en Chuquicamata. También estaba El Care Torta, cuyo sobrenombre lo dice todo, era una persona extremadamente alegre,
con quien perdí contacto después de salir de la UA. La vida en los departamentos era mucho más privada y tranquila, pero se
extrañaba la alegría y convivencia del gran dormitorio, al que regresé un año
después, cuando los remodelaron y organizaron dividiéndolos en base a cuatro
módulos con cuatro camarotes cada uno.
En Chile se produjo una crisis económica que se intentó
palear con programas de emergencia, los tristemente famosos Pem y Pojh. Los
hermanos Lara (Toño y Julio, el Alemán) del primer piso, siempre estaban
enterados antes que nadie de algunas posibilidades y ya estaban trabajando en
este proyecto, así que con algunos Compares partimos a ver si se podía
participar. Recuerdo que llegamos a un cerro y la gente estaba tirando pala y
cargando carretillas, había muchas personas adultas, seguramente jefes de
hogar, que se peleaban los turnos, así que rápidamente nos devolvimos.
El
Alemán siempre estaba cambiándole los sobrenombres a Sotelo a quien le decía
básicamente Chato, una palabra muy usada en el norte. Así cuando Sotelo salía a
trotar, el Alemán le decía Chatopeck (por Emil Zatopeck el gran fondista
olímpico) y en esta ocasión le puso Chatopojh.
También veíamos por las noticias,
entre el asombro y la incredulidad, el desarrollo de la Guerra de Las Malvinas.
Debido a que era alumno de mecánica, tenía compañeros por
todos lados en el Hogar, lo que me permitió conocer bien el recinto y tener
buenos amigos en todos los dormitorios.
Ir al primer piso significaba
encontrarse siempre con el Chavo y el Care Malo estudiando o dibujando en la
sala; Si uno ingresaba al dormitorio, habitualmente el Archi ofrecería de
inmediato unos rounds de entrenamiento de box con mucho entusiasmo, mezclados
con una extraña actitud paternal cuando estaba calmado. Phil Collins (Riffo)
estaba fumando relajado y para el lado del baño siempre se veía el camarote de
Pablo Morales Marzán cerrado por todos lados y rodeado de rumas de documentos
antiguos.
El Alemán siempre estaba por allí y saludaba de inmediato con algún
chiste o broma, lo mismo que Che Carlitos Vásquez y el Chepo Sepúlveda. Por
algún motivo que nunca entendí, este
piso siempre se veía un poco desordenado y la ventilación era escasa, por lo
que la gente de los demás pisos los molestaba siempre. Por encima de los
casilleros había anafes, choqueros , radio-cassettes, cucharas y cajas de té
(La Rendidora de Té Supremo era la más consumida).
Me vienen a la memoria
algunas anécdotas inolvidables de ese piso, como la vez en que no hallaban de
que disfrazarse para ir a una fiesta de disfraces de bienvenida en la sede sur,
ya que con disfraz la entrada era gratis, de lo contrario se pagaba y
finalmente improvisaron a Jesús y los doce apóstoles con unas sábanas, desarmaron
un camarote de madera e hicieron una gran cruz, me parece que el alemán hacía
el papel de Jesús ya que usaba barba y era entre rubio y pelirrojo, los
apóstoles fueron mucho más de doce, pero lograron entrar todos gratis.
Lo
divertido era que ya dentro de la fiesta no se dispersaron, si no que siguieron
disciplinadamente actuando el papel y andaban por los rincones y en medio de la
pista de baile en una fila y se detenían para una predica. Jesús hacía el gesto
de estar hablando y los apósteles se arrodillaban, era muy chistoso. También
recuerdo que un domingo dieron una muestra de gran organización, porque se
había acabado el gas y les tocaba turno en la cocina y a punta de puros
calentadores lograron hacer igual la once y sacar adelante la tarea, con el
Toño Lara liderando la actividad.
El desafío del Archi en el box minero es otra gran anécdota
que prefiero la escriba alguien de ese piso. Recuerdo bien que el Archi al otro
día lo único que le preocupaba era el reto que se iba a llevar de sus hermanas.
Tengo dos escenas grabadas de las últimas veces que vi al Archi, una cuando me
mostró orgulloso una foto de su flamante esposa, una boliviana de Santa Cruz
preciosa como una muñeca y dos años después, en que me dijo apesadumbrado que
el matrimonio era algo muy complicado.
El segundo piso
Recuerdo a algunos Compares
del segundo piso de los antiguos dormitorios antes de que se remodelaran
con módulos y los ubicaba debido a que compartíamos el plan común de Ingeniería
y solíamos estudiar juntos en la sala de
estudios de la norte; Fuimos compañeros deportivos con el Alan Mella,
compañeros en el grupo Elecda(*) con el Bruno Peirano, también jugamos voleibol
con el Sasquach Alejandro González y constantemente a la pelota con los
hermanos Álvarez (Snoopy y Mandrake), el Tarro Carlos Zúñiga, El Ché Ramón y
entrañables amigos como el Baretta Milton Vargas, el Capitán Cavernícola y
tantos más.
(Anécdota del Capitán y la trampa de la ventana)
(Anécdota del Auxiliar Cárcamo que pedía peaje)
(Anécdota del Mojón récord Guinnes)
El Tercer Piso
A lo ya relatado de la primera etapa del tercer piso, se
puede agregar que la etapa de los módulos fue la más larga en términos de
tiempo, allí compartí con mi compadre Ulises Tello, Mauricio Concha (con quién
éramos vecinos en Malloco sin saberlo,
nuestras casas estaban a menos de 3 cuadras), Guillermo Vergara, José Loncopán,
etc., En el primer módulo estuvo Víctor Abarca, Suzarte, etc.
Dentro de lo
anecdótico, llegaron dos compañeros de mi curso en la básica en Santiago, pero
duraron poco. En los otros módulos recuerdo a Víctor Pinilla, al Guatón Albornoz,
al Huaso Mora, El Care Paco José Orellana, el Peter Rasca, El Pingüino que
venía de Punta Arenas, El Inglés, El Mortadela, Guido Muñoz, los hermanos Media
Hora, por cierto a mi compadre Mendieta, que se acuerda mucho más de los
nombres, (Favor complementar).
En el tercer piso teníamos la garantía de la
escalera hacia el techo, lo que representaba una suerte de patio exterior
disponible a toda hora, con una vista privilegiada a la ciudad. También hay
varias anécdotas con ese lugar.
Según recuerdo, el Hogar como edificio duró hasta 1987 para
ser transformado en un colegio y en el primer semestre del ’88 nos trasladaron
al Hogar que estaba en Angamos detrás del Supermercado Korlaet, conocido como
La Manzana en ese tiempo. La mayor parte de la facultad de ingeniería se estaba
trasladando también a las nuevas instalaciones en la ciudadela construida en la sede
sur.
Alcancé a estar unos meses, era espectacular, tres alumnos por dormitorio,
clósets individuales y agua caliente en las duchas. Ese es actualmente el Hogar
de varones de la UA, se llama Gabriela Mistral y los cabros tienen salas de
computación, televisores HD, incluso hasta gimnasio interno. No tienen
restricciones de horario.
Anécdotas (Favor Aportar)
Los camarotes desaparecidos y los somieres sin tablas
Una broma pesada que estuvo de moda durante un tiempo corto,
era sorprender al compañero que venía llegando para verle la cara cuando
entraba al dormitorio y en el lugar donde se suponía que estaba su camarote,
sólo se encontraba un lugar vacío.
Y resultaba realmente gracioso ver las
expresiones de los Compares. Por cierto, nadie le decía donde lo habían
escondido y había que emprender la búsqueda ridícula de encontrar un enorme
camarote dentro del dormitorio…
Al principio los escondían muy bien detrás de los casilleros, desarmándolos por supuesto.
También se usó la pequeña habitación destinada al aseo como escondite. Como
después la broma se volvió muy predecible, algunos Compares llegaron al extremo
de colgar todo el camarote desarmado hacia la calle por las ventanas, hasta que
una vez el negro Suzarte llegó con los monos de la universidad, hastiado por
alguna mala tarde y llegó directo a tirarse a su camarote y no encontró nada. A
su lado estaba el Manzana Juan Carlos Contreras, quien tuvo la mala idea de
reírse y el negro lo agarra y le empieza a dar una lluvia de combos donde le cayeran,
mientras el Juan Carlos tuvo una buena reacción y se cubrió como pudo y le
gritaba al Suzarte que no iba a pelear con él. Así, llegaron hasta el extremo
de la habitación hasta que pudimos separarlos, en realidad, controlar al negro
que estaba convertido en un demonio.
Allí terminaron esas bromas, que estaban
limitadas al tercer piso, donde había camarotes metálicos.
En los pisos
restantes había camarotes de madera y pude ver una broma equivalente en el segundo piso, se la hicieron a los que
gustaban de tomar vuelo corriendo para tirarse a sus camas, en un par de
ocasiones les quitaron los travesaños que servían de somier y los compares
pasaron directos al suelo, una vez vi una caída espectacular desde la parte
superior del camarote, afortunadamente al Compare no le pasó nada, ya que el
piso era de madera también y amortiguaba las caídas.
El Kuto y los mormones
En el Hogar se jugaba baby-fútbol los fines de semana y
siempre había dos problemas, conseguir una pelota y una cancha cerca. Las
canchas de la sede Angamos quedaban a más de dos kilómetros y había que
realizar un trámite previo para conseguirlas, así que no eran alternativa. Conseguir
una pelota era más fácil y cerca del Hogar había dos canchas, una en muy malas condiciones de
la iglesia evangélica y otra espectacular de la iglesia mormona.
El Kuto me
pedía encargarme de las negociaciones y normalmente lograba el préstamo. La
primera vez que me conseguí la cancha de los mormones, el Elder a cargo me dijo
que no había ningún problema, pero debíamos cumplir con dos condiciones: No
sacarnos las camisetas y especialmente, no decir garabatos. Así que antes de
empezar el juego, advertí a todos de
estas condiciones y mi compare Kuto me cerró un ojo, y me dijo “-de qué se
preocupa, Compare-“
Empezó la pichanga y esa vez jugamos contra el equipo del
segundo piso, que tenían muy buenos jugadores, El Tarro Zúñiga, El Ché Ramón, El
Mandrake y el Snoopy, todos habilidosos con la pelota. Nosotros no lo hacíamos
nada de mal, con el Lobito y el Kuto que eran muy buenos, yo algo aportaba,
pero nos empezaron a ganar y el Kuto no estaba acostumbrado a perder, así que
empezó a echar chuchadas y yo me acercaba disimuladamente sin que se notara y
le pedía que se calmara para que no nos echaran y nos siguieran prestando la
cancha. –“Ya Compare, ya entendí-“ me decía el Kuto, hasta que a la tercera vez
de nuevo el Kuto estaba echando chuchadas después que nos hicieron otro gol, me
acerqué y el Kuto me miró ya con los ojos rojos y empezó a
gritar a todo pulmón un rosario del cual nunca me he olvidado:
-
Y qué mormones culiaos!! Métanse su cancha y su
iglesia por la raja!! Imperialistas de mierda váyanse a su país!! Gringos
culiaos!!....
Así que en medio de la vergüenza,
todos agachamos la cabeza y sin que nadie nos dijera nada, abandonamos la
cancha de los mormones...
Pero se nos pasó rápido y a los dos meses estábamos
jugando allí de nuevo. El Elder nunca escuchó las chuchadas del Kuto a su
iglesia y a sus santos de los últimos días y nos siguieron prestando
continuamente el recinto. Esa cancha todavía existe en la calle Avelino
Contardo.
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