lunes, 16 de noviembre de 2020

El Renzo y la pregunta de su admiradora

En una fiesta de disfraces que se celebró en la sede sur divisé al Sabella conversando con su eterna admiradora, una niña de lentes bien simpática que cojeaba levemente. Pero en esta ocasión el Renzo parecía más interesado en ella, porque gesticulaba tratando de explicarle algo.

Me acerqué a preguntarle algo por el lado y aproveché de decirle que lo veía muy animado con su admiradora. El Renzo me saludó y me gritó al oído: 

¡¡No hueón, le estoy tratando de explicar algo y la mina no entiende!! 

(con lo fuerte que estaba la música, había que gritar) 

¿¿Ves eso que anda allá?? Y me señaló un tipo con un tubo vertical que andaba paseándose por la pista.

Y mirando detenidamente, era un enorme pico de unos tres metros y al lado andaban dos compares disfrazados de cocos. Tenían la escoba en la pista y se había armado una chacota general, todos se reían, los empujaban, el pico bailaba para atrás y para adelante, le trató de apuntar al Care’ Muela que estaba para variar allí bailando solo, el Care’ Muela lo toreaba y se arrancaba, era realmente muy chistoso.

Entonces me reí y el Renzo me gritó de nuevo al oído.

¡¡Esta mina vino a preguntarme qué era eso, dice que no entiende y yo no sé cómo explicarle!!

¡¡ Dile que es un pene con sus dos testículos!! Dile no más!! lo animé.

Y me quedé a ver qué pasaba. Y el Renzo empezó a gritarle al oído a la mina

¡¡ Es un pene y dos testículos!!...

¡¡ Un pene!!  Y  le señalaba con la mano al compare del tubo 

¡¡ Y dos testículos!!   Y le volvía a señalar con los brazos a los compares que estaban dando vueltas en la pista de baile.

¡¡Un pene y dos testículos!! Le insistía gritándole al oído casi desesperado.

Hasta que la cabra se dio cuenta. Primero se tapó la boca, se puso roja, le dio un ataque de risa y se fue corriendo.

El Renzo, mirando cómo la mina se alejaba, me gritó al oído

¡¡Puta parece que no fui muy romántico!!

Una del Compare Quico (Raúl Marín)

 En cierta ocasión estábamos en la sala de estudio del tercer piso y nos enfrascamos una vez más en la eterna discusión sobre qué carrera era la más difícil. Allí estábamos un mecánico, un minero, un enfermero, un kine y uno de ingeniería en alimentos discutiendo encarnizadamente y de repente pasa por el lado el Compare Quico, venía de la sala de la tele y abrió la puerta para bajar por las escaleras principales. Justo antes de cerrarla, asomo su cabeza y gritó para adentro:

¡Compare, ustedes están todos equivocados, La carrera más difícil es Ingeniería Eléctrica, porque nosotros tenemos que imaginar cómo circula la electricidad. Los mecánicos ven las tuercas y los mineros ven las palas y las picotas. Nosotros estamos obligados a usar la mente y la imaginación, ustedes brutean con las manos. …

¡¡¡ Al lado de los eléctricos ustedes son unos calatos!!  

Y cerró la puerta de golpe, por supuesto nosotros nos abalanzamos para perseguirlo, pero el Compare Quico con sus patas largas ya había bajado a saltos y desde abajo a la altura del primer piso nos seguía gritando:

¡¡Compare Ustedes son unos calatos!!

Nadie se animó a perseguirlo escaleras abajo. Al final, la jugada del Compare Quico sirvió para desarmar la discusión y después de reírnos un rato, nos devolvimos cada uno a su mesa para retomar el estudio y cada cierto rato nos mirábamos y nos decíamos ¡Compare usted es un Calato! y a cualquiera que entrara a las sala de estudios lo recibían con la misma frase. Durante un tiempo, el tercer piso se llenó de calatos, gracias al ingenio del querido Compare Raúl Marín.